Cuando la duda se vuelve patológica

El trastorno obsesivo compulsivo se caracteriza por la presencia de ideas que son molestas para el paciente, absurdas, el paciente las reconoce como intrusivas, ajenas, inadecuadas y exageradas y tiene la necesidad de disminuirlas mediante el pensamiento o la conducta, si esto no ocurre el paciente inicia con ansiedad y sentimientos de culpa que pueden llevar hasta una crisis de angustia.
Las ideas obsesivas son de diferentes tipos:
  • De contaminación. El paciente tiene la idea identificada como absurda por él mismo de que puede infectarse o de que está sucio y, habitualmente, desencadena la conducta compulsiva que implica el tener que limpiarse constantemente hasta lograr la disminución de la ansiedad que general el estar sucio.
  • De agresión. Estos pacientes pueden tener pensamientos de dañar o de que puede dañar a otras personas o así mismo, generando gran ansiedad debido a que el paciente no quiere tener esta idea y refiere sentirse culpable por la presencia de la misma lo que genera más ansiedad y alimenta un círculo vicioso. Este tipo de ideas puede generar compulsiones como salir de casa y evitar estar en lugares específicos o evitar tener contacto con objetos punzocortantes o que podrían ser con los cuales se agrediese alguien o así mismo.
  • De repetición. Las obsesiones se generan en situaciones tan absurdas como contar constantemente hasta determinado número de ocasiones y las adecuadas para el paciente hasta disminuir la ansiedad;  algunos refieren como conducta compulsiva el regresar a casa a checar o verificar si estaba abierto (u otras situaciones, como verificar llaves del gas, tomas de corriente eléctrica) en al menos tres ocasiones y si consideran que no se hizo de forma adecuada tendrían que repetir la actividad.
  • De contenido sexual. El paciente puede pensar  o ver imágenes con contenido sexual que generan ansiedad y/o culpa; por lo que tendrán que hacer o pensar en otra cosa para disminuir la ansiedad, por ejemplo, orar.
  • De enfermedad.  Pueden ser calificadas como obsesivas si el paciente las considera como absurdas. Cuando el paciente no lo considera absurdo pero tiene una conducta compulsiva de estarse revisando constantemente con distintos médicos también puede corresponder al ámbito o espectro obsesivo compulsivo.